En estos momentos, hay un solo tema de conversación en todo el mundo, literalmente: el mundial.
Cada cuatro años se celebra este evento donde se disputan casi todos los países del mundo por demostrar quién tiene la mejor selección de futbol. Yo, personalmente, no soy aficionada ni al futbol ni a ningún deporte, por lo que hay varias cosas que me molestan de este acontecimiento. Algunas de ellas son demasiado triviales y personales como para comentarlas aquí, pero hay otras que en verdad considero necesario compartir.
Mikkel Jensen, periodista danés, creía haber tenido realizado su mayor sueño: cubrir el reportaje de la copa del mundo este año. Le parecía fabuloso ir a un país maravilloso por un deporte maravilloso. Sin embargo, hubo un pequeño detalle que, con horror, le hizo desistir de este trabajo. Visitando el país, con la intención de conocerlo, descubrió que el gobierno de Brasil había (o ha) estado cazando —literalmente— a la gente "de la calle" para dar una buena imagen de la ciudad a nivel mundial. Estas pequeñas excursiones se realizaban (o realizan) en las madrugadas, cuando la actividad citadina disminuye considerablemente, supongo que para trabajar tranquilamente y sin interrupciones. Definitivamente, les salió el tiro por la culata, ya que la increíble y horripilante noticia ha recorrido todo el mundo, literalmente.
No creo ser la única persona que nota la similitud de esta situación con lo que sucedió en México, en las Olimpiadas de 1968. Gustavo Díaz Ordaz, presidente de la República Mexicana, dio, como versión oficial, la noticia de que unos cuantos estudiantes universitarios habían comenzado una manifestación, pero que la situación ya estaba controlada, aunque sí se hacía completamente responsable de los pocos daños que sufrieron los manifestantes. 46 años después ya es completamente sabida la verdadera versión: fueron miles de muertes las consecuentes en esa manifestación, ya que el gobierno no dejaría que unos muchachos revoltosos dieran mala imagen al país, y mucho menos en una competencia de tal nivel.
Otra cosa que me molesta es la actitud de México. En sí no es el mundial de futbol lo que me molesta, ni la participación de la Selección Mexicana en él. Me molesta la situación política del país y la indiferencia de los mexicanos. No puedo entrar en muchos detalles ya que, realmente, no estoy muy bien informada sobre todo lo que está haciendo el gobierno. Pero, dentro de lo poco que sé, se están aprobando demasiadas reformas perjudiciales para el país. Y, casualidad o no, no lo sé, estas aprobaciones se están dando justo en la participación de la Selección. Y entendería que el país no estuviera haciendo nada si fuera completamente ignorante de esta situación, pero no solo está consciente, ¡no le interesa! Incluso en las redes sociales se hacen recurrentemente bromas como "¡que se queden nuestro petróleo! ¡nos vamos a octavos!" y parecidas.
En verdad, me molesta la indiferencia del país sobre sí mismo, mientras le exige demasiado a la Selección.
Bien leí en un tuit: «el problema es que le exigimos más al 'Piojo' Herrera [director técnico de la Selección Mexicana] que a Peña Nieto».
No hay comentarios.:
Publicar un comentario